De los tartesios a los Benimerines

En Atlantique, au dela du Detroit de Gibraltar.

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De los tartesios a los Benimerines

Messagede mbibany » Mer Déc 27, 2006 11:18

?FRICA VERSUS AM?RICA

Luisa Isabel ?lvarez de Toledo

I. El Principio del error
? La Mina de Oro ? De los tartesios a los Benimerines ? La confusi?n de los continentes ? Los negros ? Las revelaciones de la fauna y la flora


De los tartesios a los Benimerines


harsis era cabeza de reino, a la que se somet?an pueblos diversos. El ?ltimo rey, Argantonio, tuvo su corte en la B?tica, entre los siglos VII y VI a.J.C. Someti? a los fenicios de C?diz y recibi? a los focenses, inventores de la galera. Desembarcados en Tarifa, "antiguamente Tartesios", les autoriz? a poblar en "ciertas islas, que estaban enfrente", llamadas Afrodisias. Fundaron varias poblaciones, prevaleciendo Junonia. Muerto Argantonio, cundi? el desorden y se fragment? el reino. Recuperado el control de C?diz, los fenicios obtuvieron licencia de los tartesios, para dedicar templo a H?rcules, en el cerro de Asido. Fortificado, les permiti? someter a los turdetanos del contorno. Conquistador de Egipto, Africa y una Tiro en decadencia, desde el 574, Nabucodonosor de Babilonia aprovech? la anarqu?a, imperante en Tharsis, para vengarse de la gente de C?diz, aliada de los fenicios.Seg?n Josefo, se ampar? de Hispania y anejos, buscando bot?n. Acopiado abandon? el pa?s, dejando atr?s colonia de jud?os. Ausente el babilonio, los naturales apretaron a los fenicios de C?diz, que pidieron ayuda a Cartago, potencia emergente en el Mediterr?neo, tras la batalla de Alalia. Historiador granadino la identifica con Ifriqiya, haciendo de An?bal "rey" de Af?riqa, Tharsis y al - Andalus. Mand? a su general Amilcar, que destroz? la flota gaditana en la bah?a, ocupando la ciudad. Los cartagineses subieron hasta el Ebro, liquidando a la nobleza. Al destruir Sagunto, aliada de Roma, excitaron al Imperio. Aprovecharon los notables africanos, para reunirse en T?nger, nombrando embajadores, que pidiesen ante el Senado, satisfacci?n de los agravios, infringidos por Cartago. Creyendo el descontento general, Roma mand? agitadores a Hispania. Fracasaron, porque An?bal supo ganarse la voluntad popular. Asegurada su retaguardia, march? sobre la cabeza del Imperio, con cuerpo de elefantes y honderos locales.Entretanto Hann?n e Himilc?n, hijos de Amilcar, descubrieron tierra para Cartago. Recogidas sus traves?as por Plinio y Estrab?n, Mariana las adapta a la ortodoxia colombina. Exagerando como de costumbre, se dice que Hann?n zarp? de C?diz, con 60 galeras mayores y 30.000 pobladores. Rebasadas las Columnas de H?rcules, dos jornadas m?s all? fund? Thymiaterion, que se supone Rabat. "Vueltas luego las proas al poniente", naveg? un tiempo indeterminado, hasta el Promontorio Ampelusio, "de mucha espesura de ?rboles y de muy grande frescura". En el r?o Zilia estaba Arcilla, residencia de los lixios, que dieron nombre al Lixio. Seg?n Le?n el Africano, nac?a en Libia. Recorridas 735 millas bajo las arenas, resurg?a cerca del mar, para regar el Jard?n de las Hesp?rides.Siguiendo la costa, los fenicios llegaron al r?o Sala[1], con poblaci?n en la desembocadura, en sitio bueno y fresco, pero peligroso a causa de las fieras, alojadas en desierto inmediato. En el cabo de Nom o de Naam, postrera "Chaunaria", vieron el Monte Atlante. Mariana lo identifica con el Cabo de Bojador, admitiendo que pudieran ser cabos distintos. Siglos m?s tarde, estando Col?n al oeste de Juana o Cuba, los naturales le hablaron de dos ricas provincias, a poniente de la isla, con 50 o 60 leguas de "longura". La una se llamaba Naam[2], quiz? Yucat?n. Seg?n compa?eros de Col?n en el cuarto viaje, pasado el Cabo de Gracias a Dios, antes de llegar a Puerto ?erabaro, se entraba en "tierra de Canaria"[3]. Naveg? Hann?n frente al r?o Asama o Sanaga[4]. "Muy ancho", crec?a y menguaba como el Nilo, criando cocodrilos y caballos de mar. Consign? dos bocas: la que desembocaba en el Oc?ano y la de Cabo Verde. En el "promontorio" Arriano o Cuerno Hesperio, se iniciaba costa "muy tendida" que terminaba en isla, con cinco estadios de circuito. En un "golfo" rematado por cabo, fund? Cernam, Arguim para Mariana[5]. M?s all? encontr? las 10 Hesp?rides, avistando las Gorg?nides. Llam? Carro de los Dioses a monte "empinado", que desped?a truenos y r?os de fuego. El fraile tom? por referencia el volc?n, para reconocer la vieja aduana de Sierra Leona[6], ubicando la Equinoccial en Santo Tom?, donde vieron hombres cubiertos de pelo[7]. Mataron dos hembras, llevando los pellejos a Cartago, rellenos de paja. Malsana la tierra para los fenicios, los et?opes parec?an saludables. Poniendo proa a Levante, Hann?n dobl? el Cabo de Buena Esperanza, en busca del Mar Rojo, final inconveniente para el P. Mariana, que le hace regresar a Espa?a. Himilc?n parti? de Heraclea o Gibraltar, a descubrir "los mares adelante que pudiese". Rebasado lo "postrero del Estrecho", gir? a la derecha, encontrando el Cilbo, para Mariana el Barbate. Doblado el promontorio donde fue sepultado Geri?n, coste? una Eritrea insular, que estaba frente a C?diz. M?s adelante, el r?o Lethes se derramaba en el mar, formando cascada desde la cumbre del Monte Tartesio, cubierto de bosques. Navegaba Col?n frente a Tierra Firme, cuando avist? la Monta?a Verde. Un r?o ca?a a la mar, desde su cima. Seg?n el fraile historiador, el Lethes era la primera boca del r?o Tartesio, m?s tarde Guadalquivir, poblado por turdetanos o cibicenos. Excesivos los cuatro brazos, que prestan los cl?sicos al delta, tilda de "groseros" los "ingenios" de la antig?edad, por confundir acequias, con cauces naturales. Sigui? Himilc?n al Monte Casio, costeando la llanura de los albicenos, vasallos de Tharsis. A poniente estaba el r?o ?bero, con la ciudad de Iberia. Mencionados esteros, se identifica con el Tinto. El promontorio de Proserpina entraba en la mar, rematado por un templo. Al otro lado, cambiaba el paisaje. Divisaron los Montes Marianos, destacando entre nubes la cumbre del Z?firo, sobre un mar "sosegado" y sin vientos. Sigui? tierra de matorrales y pedregales, hasta el monte Saturno. Entre los Cenitas y dos islas opuestas, se deslizaba un r?o, antes del promontorio Sacro, Cabo San Vicente, para el fraile espa?ol. Daba la tierra "muchas vueltas", hasta el puerto de Cenis, pr?ximo a la isla Petanio. M?s all? del territorio de los daganos, entre los montes Sefis y Cemfis, se percib?a, en alta mar, la isla de Acale. Las aguas de las Stirnias, tremendamente azules, desped?an mal olor. En contradicci?n la costa descrita, con la realidad de la portuguesa, Mariana se detuvo, para explicar que habi?ndose retirado el mar, cambiaron sus perfiles. De Acale al monte Cepriliano, la tierra se levantaba, asomando la isla Pelagia, entre levante y septentri?n, cubierta de arboleda. Consagrada a Saturno, el oc?ano se vengaba del intruso que la pisaba, levantando tempestades a su paso. No toc? Himilc?n en tierra de los sarios del Cabo Barbaria. Reputados de inhumanos, odiaban al extranjero. Dos d?as despu?s vio la isla Strinia, cubierta de maleza. La llam? Ofiosa, porque las serpientes expulsaron a los focenses. Visit? Junonia, fundada por Ulises, Lisboa para Mariana. Incontables las islas Albiano y Lacia, las llam? Sternides, porque sus habitantes proced?an de Strinia. A la altura del Promontorio Nerio, Cabo Finisterre del fraile, el mar volvi? a llenarse de islas. Dando por terminado su periplo, Himilc?n puso proa a levante, regresando a Hipania, final Inconveniente para Mariana, que le lleva del Cant?brico al B?ltico, omitiendo descripciones. Entretanto el "rey" An?bal sitiaba Roma. El senado se defendi? atacando. Remitido Escipi?n a Cartago, el p?nico regres? a la patria, para ser derrotado en Zama[8], en el 146. Cruzando el reino aliado de Galba, tambi?n surgido de la desmembraci?n de Tharsis, el romano conquist? Mauritania, dividida en dos provincias: Tingitana y Cesarea. C?sar Augusto reconstruy? Cartago, como capital de Africa, a?adiendo historiador granadino que los Ay?n, procedentes de Roma, a m?s de someter a los af?riqa, extendieron su dominio sobre cuatro climas, acabando con 127 a?os de justicia y felicidad, vividos por al - Andalus, en otros tantos de servidumbre. Un tal Hirqu?lis aniquil? reino de mujeres, que viv?an apartadas de los hombres. Isb?n enderez? la situaci?n. De origen humilde, a su nacimiento le profetizaron el trono. Conquist? el imperio, restituyendo la libertad a los naturales. Dotado de armada, remont? el Guadalquivir. El sitio de It?lica dur? tres a?os, siendo su campamento origen de Sevilla. Tras dos siglos de alteraciones, la provincia fue romanizada, conservando los sucesores de Isb?n el poder, por espacio de cuatro. Indica su naturaleza, que un "rey" se llamase Tit?s. Padeci? la B?tica coletazos de las guerras civiles, que ensangrentaron la Roma imperial, no ocultando el historiador musulm?n su resquemor, al recordar que la cabeza del imperio compr? su paz, abandonando Hispania a los godos, con Ceuta, T?nger y "otras muchas tierras" de Africa[9]. En el siglo III, alanos, suevos y v?ndalos penetraron en la Pen?nsula. Ineptos, su gobierno gener? hambre, miseria y pestilencia. Enterado M?ximo, gobernador en Cartago, de que los hispanos suspiraban por el regreso de Roma, prepar? "pasada" por la mar, para socorrerlos. Lo impidi? la "traici?n" de un tal Guillamete, que liquidando a los nobles, se hizo se?or de Africa. Habiendo recuperado el emperador Justino, un atisbo de autoridad, encarg? a Belisario que acabase con el tirano. Desembarcando en Cartago, derrot? a Guillamete, que huy? al interior, con el rey v?ndalo Hilderico. El caballero les persigui?, hasta darles muerte. Abandonada la B?tica por el Imperio, tom? el nombre de Vandalia. Sitiada Cartago por Abimlech, el pretor corri? a Constantinopla, en busca de socorro. Al no recibirlo, el ?rabe conquist? el reino, en el 698, con Numidia y las dos Mauritanias, continuando la guerra contra el godo. Reinaba Wamba en Espa?a, cuando arrib? armada de sarracenos, con 270 velas. De no mediar incendio providencial de las naos, hubiesen adelantado la conquista. Con Witiza se impuso un liberalismo, de dif?cil digesti?n para la oligarqu?a goda. Oblig? el rey a los obispos a legalizar costumbres, no admitidas por el credo, como la poligamia. Y hubo de defenderse de su oposici?n, derribando las murallas de las ciudades, facilitando lo que hab?a de venir. Gan? la libertad batallas, pero perdi? la guerra. Cegado y preso Witiza, dos de sus hijos huyeron a Ceuta y T?nger, quedando el tercero, Oppas, en Sevilla, protegido por ostentar las mitras de Toledo e hispalense. Coronado Rodrigo, de la saga de los duques de Cantabria, el prelado conserv? parcela de poder, que le permiti? vertebrar la oposici?n. No ser?a la violaci?n de su hija por el rey, lo que movi? a Juli?n o Illi?n, Conde de Ceuta, Cartagena y Espartaria, se?or de Algeciras y gobernador de Andaluc?a, seg?n fuentes musulmanas, a embarcar en su puerto, rumbo a Ifriquiya. Viajaba como portavoz de unos descontentos, que prefer?an echarse en brazos de potencia expansionista, a soportar la tiran?a dom?stica. Gobernador del reino por el Califa al - Walid, Mu?a era "asiduo de la guerra santa", habiendo conquistado el Sus "extremo" y T?nger. Acogi? la oferta de conquistar Hispania con prudencia, encargando a Tariq b. Ziyad, caldeo o ber?ber de la tribu de Nafda, converso al Islam, an?lisis de la situaci?n. Este cruz? el mar con cuatro nav?os, 400 infantes y 100 jinetes, emitiendo informe favorable. Recibido, Mu?a "comenz? a construir buques", para transportar ej?rcito de 10.000 ber?beres, 2.000 ?rabes y 700 negros. "Atraves? el mar" entre julio y agosto del 707, acampando en Gibraltar. Capturado un pu?ado de nobles andaluces, hizo correr que acabaron en perolas, en ?gape de los negros. La idea de ser comidos, sembr? el p?nico en las tropas de Rodrigo. Parco el entusiasmo, se prepararon a la rendici?n, no al combate.


Lucas de Tuy, cronista del siglo XIII, cuenta que el "duque" D. Juli?n huy? de la Hispania visigoda, con los hijos de Witiza, en torno al 665. Ofrecieron la conquista a Vlih, rey de los b?rbaros, que design? a Trooth, uno de sus duques, para dirigir la empresa. Con 25.000 hombres en sus naves, pele? en la mar con la armada de Rodrigo. Dur? la batalla siete d?as, perdiendo los musulmanes 16.000 hombres, mientras el rey visigodo, galopaba hacia el sur. En la cr?nica de Pedro I, Mu?a, caldeo al?rabe, encomend? la conquista al ber?ber Tarif. Embarcado en "Allen mar", ser?a Gibraltar "el primero logar d? Tarif Abencied... pas?.., por no facer da?o en Algeciras, que era del Conde". Uni?ndose al arzobispo D. Oppas y su gente, entablaron batalla contra el rey, cerca de Janda. Decadente el tirano, sus seguidores pasaron al campo contrario. Para los musulmanes, Rodrigo muri? en la noche del 28 de abril del 711. Seg?n los cristianos, huy? a Portugal, donde vivi?, siendo enterrado en Elvas. El P. Sarmiento, erudito del siglo XVIII, crey? haber encontrado su tumba en el t?rmino.
"Allende" y "all?n mar", tienen significados diferentes y concretos. Art?culo de fe que los musulmanes no sab?an navegar, siendo capaces, cuando mucho, de cruzar el Estrecho, vemos que las referencias al paso de "al-Zuq?q" o Gibraltar, no puede confundirse con las menciones a traves?as del Mar Grande: Algeciras era el puerto "m?s cercano, a la otra orilla del Estrecho"; el granado prosperaba "tanto en al- Andalus, como en la otra orilla del estrecho"; en el 818, 7.000 alfaqu?es de C?rdoba, condenados al destierro, se establecieron en Fez, que estaba "siendo construida... a la otra orilla del Estrecho", en las partes de "allende". Pero Tarik "pas? el mar" y el primer Benimer?n, embarcado en Marruecos, pas? "aquende la mar". En Algeciras, antes de entrar en batalla, areng? a sus soldados, recordando que habiendo ganado reinos "all?n mar", lo har?a "aquen mar". Al regreso, mand? escribir "los nombres de todos los que pasaron la mar". En el siglo XIV, el rey de Granada pas? "la mar", para entrevistarse con Alboacen de Marruecos, en la Villa Nueva de Fez. Y el almirante de Arag?n top? con 13 galeras, que "ven?an de all?n mar". La flota de Alfonso XI se perdi?, yendo en seguimiento de la armada musulmana, porque agot? la despensa, antes de llegar a los puertos de Tigizis y Bedis, que estaban "all?n mar". Seg?n cronista de Pedro I, Espa?a se perdi? "de mar a mar e aun se perdi? en Africa, que es all?n mar", tomando los sarracenos, a los visigodos, T?nger, Ceuta y "mucha otra tierra". Allende o All?n Mar, aparece en ocasiones como top?nimo: Rodrigo D?az de Vivar, venci? en Valencia a 36 reyes moros, que "venist dalent mar". Muertos 22, acab? con Bucar "rey de All?n Mar" y Marruecos, en combate cuerpo a cuerpo. La jornada procur? al Cid, 3.000 marcos de oro. En 1288, Sancho IV autoriz? a Guzm?n el Bueno exportaci?n, libre de derechos, de 300 cah?ces de pan terciado al a?o, para llevarlo "a All?n Mar, do el es"[10]. En los mapas de Am?rica, del siglo XVI y XVII, aparece la Punta de Allende, Alinde para los portugueses, en la costa de Mara??n. Alonso de Chaves la sit?a a 1? 1/3, latitud Sur[11]. El San Miguel de Allende mejicano, no adquiri? su apellido por casualidad.
mbibany
 
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Messagede mbibany » Mer Déc 27, 2006 11:22

Se dice que habiendo limitado Mu?a a Tariq, el territorio a conquistar, lo rebas?, entrando en Toledo. Indignando el gobernador, dej? al hijo al frente de Ifriquiya. Desembarcado en T?nger, cruz? a Algecira, con 20.000 jinetes. Recorrida la Pen?nsula, acopiando bot?n, la entreg? a gobernadores. Seg?n Lucas de Tuy, Mu?a y Tarif tomaron juntos Toledo, con ayuda de jud?os residentes. Acabada la guerra, qued? en C?rdoba emir o adelantado, que recaud? tributos para el "Sold?n de Babilonia". Habiendo abrazado los andaluces el Islam, en torno al 800, la iglesia perdi? clientela. Vac?a la de San Vicente, la comunidad cristiana la vendi? de buen grado, para convertirla en mezquita, en tiempo de guerra a tres bandas, en el mundo musulm?n. Enfrentados ?rabes, berberiscos y sirios, en el 729 afectaba hasta el ?ltimo rinc?n de Africa, sucedi?ndose oleadas de exiliados. En el desorden, Abul Abas elimin? a la familia Omeya. Debilitado el poder de Damasco, donde combat?an fatimitas y abas?es, el Abderram?n cordob?s, que se dijo Omeya, proclam? la independencia del emirato, en el 757, reconociendo la autoridad espiritual del Califa. Al a?o siguiente hizo ceca en C?rdoba. Revel? su origen cultural, al abandonar el sistema monetario musulm?n, para introducir el romano. Lucas de Tuy menciona a un Yuca, coet?neo de Al- Ala Mugit al Yudami, de la facci?n abas?. Desembarc? en Andaluc?a, en torno al 762, con tropas yemen?s, importadas de Ifriqiya. Damasco mand? al general Al - Mansur, a meterle en cintura. Yuca le cort? la cabeza, mand?ndola al Califa, que al verla, exclam?: "gloria de Dios, por haber puesto este mar entre nosotros". Los zenetes, procedentes del sur del Atlas, portadores de oro, berenjenas y ca?a dulce, desembarcaron en Marruecos, "numerosos como las arenas del mar". Derribaron a la dinast?a, instaurando la Ifrani. Ineptos, su gobierno provoc? hambrunas y epidemias. Al - Andalus, Ifriqiya y el Magrib, perdieron un tercio de su poblaci?n, entre el 804 y el 818. Alahaquem I ocup? el trono de C?rdoba, en el 822. Cre? ej?rcito regular, formado por berberiscos. Costumbre de los vikingos, en ruta hacia la Arcilla de los lixios, entrar en el Guadalquivir, para calafatear y hacer aguaje en la Orcada, fondeadero pr?ximo a la barra, prepar?ndose a traves?a prolongada, en el 844, obedeciendo a impulso inexplicable, remontaron el r?o, saqueando Sevilla[12]. Era Edris II rey del Sus, Tremec?n, Alarache y T?nger, en el 852, cuando Abderram?n II fue designado emir de C?rdoba. Comprendiendo que el futuro estaba en el mar, construy? atarazanas en Sevilla y Carmona. Muhamad I entr? en el reino de Le?n, cruzando el Pirineo. Carlomagno consigui? su retirada, a golpe de regalos, incluyendo una umn walad, llamada Zujruf. Ser?a madre del Im?n al - Akam b. Hisam, omeya del Andalus, quiz? coet?neo de la incursi?n a Poitiers. Complicando la historia, Tuy introduce dos usurpadores caldeos: Yenarsa y Alforo. Los venci? y captur? un Mu?a, g?rulo mahometano. Continuando su guerra, atac? a Ordo?o I, que le cerc? en Albaida. Perdida "multitud" de caldeos, cambi? de enemigo, tomando Zaragoza, Tolosa, Huesca y Toledo, al rey de C?rdoba. Dejando a su hijo Lope al frente de la conquista, pas? el Pirineo, venciendo a los galos.

En torno al 912, dataci?n a poner en cuarentena, como cuantas recogemos de las cr?nicas, un Si'i derrot? al ifrani Zab al Sus, conquistando Ifriqiya. La impotencia gener? terrorismo, ardiendo los zocos de Tiaret, capital de los zenetes, Fez y C?rdoba, en un mismo d?a del 917. Diez a?os m?s tarde, Abderram?n III aprovech? las agitaciones de los fatimitas, para romper los d?biles lazos, que un?an el emirato cordob?s a Damasco. Conquist? T?nger y Melilla, haci?ndose con Ceuta en el 931. Cabeza del obispado de Marruecos, en tiempo de los visigodos, le prest? fuerza moral, ejerciendo una especie de protectorado sobre Africa, que alcanzaba Argel. Constructor de la gran mezquita, inici? las obras de Medina Azahara, cuidad - palacio, tejada en oro y plata, con columnas importadas de Ifriquiya y Cartago, a 10 dinares pieza. Intervino en las guerras entre cristianos, prestando a Ramiro II de Le?n, para su guerra con Ordo?o de Castilla, tropa de "tigitanos[13] e yunto gran cuento de agarenos". Sentados sus reales en San Esteban de Gorm?z, los sarracenos fueron derrotados, cayendo en la batalla "el gran rey de los tigitanos, que av?a nombre Almocarab", con otros caudillos "principales". No parece que se haya establecido relaci?n, entre los gitanos y la Mauritania Tingitana, ni entre sus costumbres y las que Cieza de Le?n, observ? en Venezuela, como la tradici?n de desvirgar a la novia, por mano de matrona, seguida de exhibici?n del pa?uelo y "areitio", vocablo que en cal?, significa "fiesta". De color "loro", como los indios, se dice que los gitanos llegaron a Castilla, reinado los Cat?licos[14]. Y se les da Egipto por origen, sin prueba que lo refrende.

Abderram?n import? tropas de "Babilonia y de Africa", aplicando serio correctivo a los cristianos en Moys. A su fallecimiento, en el 961, C?rdoba conserv? Ceuta, pero perdi? Africa. La recuper? Alhaquen II, conquistando Almanzor, con sus magreb?es, el reino de Fez, para Hixem II. Rico en oro, termin? Medina Zahara, mientras su caudillo continuaba combatiendo. Entre sus v?ctimas aparece un Borrell de Gerona, rey de los Ifrany, quiz? el que mand? embajada a Hixem, con regalo de adargas en cuero de lamt, caballos, camellos, meh?ris corredores, jirafas y animales almizcleros. Respondi? Hixem nombrando embajador, que ejerci? como gobernador, sobre los ber?beres de Fez. Hisam al Munayad, rey de C?rdoba en el 976, imper? en "al- Andalus y en la otra orilla del estrecho". Muerto Almanzor, el rey perdi? cabeza y corona, en el 1018, a manos de otro Hisam. Le reconocieron los de Fez, pero no en al - Andalus, donde dieron obediencia al supuesto omeya, al - Mustazhir. Asesinado en 1026 por sus seguidores, le reemplaz? al - Musarfi, que rein? tres a?os. Termin? en la c?rcel y el reino dividido en taifas. Debilitados, los reyes musulmanes de Andaluc?a, dieron vasallaje y parias a los cristianos, cuando emerg?a en el Sus, nuevo poder musulm?n.

Aldalah ben Yasim inici? la pr?dica del Cor?n, en torno al 1036, eligiendo por auditorio a los ber?beres, "r?sticos y villanos" para africanos y espa?oles, porque usaban idioma alejado del ?rabe. Inventor de los al - morabitum, caballeros sometidos a r?gida disciplina religioso - militar, contaba con embri?n de convento, cuando se alz? el heredero de Beni Ifrani. El padre cruz? la provincia de Tedle, entrando en Sus Aska[15], para derrotar al hijo. Debilitada la dinast?a, Yusuf, hijo de Yasim, que reun?a 2.000 al?rabes, conquist? el Sus. Partiendo del sur del Atlas, como los zenetas, derrot? al ?ltimo Ifrani. A oriente fund? Marrakech, en 1062, continuando la guerra en Fez y Tremec?n. En 1075 tom? T?nger, siguiendo a Or?n y Ceuta, que capitul? en el 1084. Controlada Africa, los almor?vides fueron llamados a Espa?a.
mbibany
 
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Messagede mbibany » Mer Déc 27, 2006 11:24

Costumbre de reyes cristianos repartir coronas entre los hijos, hicieron end?mica la guerra fratricida. Aprendida la lecci?n, apenas mor?a el padre, el primog?nito liquidaba a los hermanos. Hubiese sido la suerte de Alfonso, hijo segundo de Fernando I, de no escapar a Toledo, ampar?ndose en el rey Alymaymon o al - Mamun. Asesinado Sancho II por Bellido Dolfos, el segund?n regres? a la patria, para ocupar el trono. Atacado su protector por el rey de C?rdoba, acudi? en su ayuda, dando lugar la incursi?n, al sexto matrimonio de Alfonso, con Zayda, hija de Aben abet ?afi, rey de Sevilla. Aconsejado por el suegro, el cristiano llam? "a las partes de Espa?a gentes b?rbaras... tras marinas de allende", conocidas por "almorabides o almofades". Justificando la iniciativa, Tuy hace suponer al rey que los importados, "pelear?an con los otros moros, e que con sus armas se destruyr?an m?s"[16]. Resbaladizo el episodio, no falta versi?n alternativa: muerto Alimaymon, al no pagar parias el hijo, Alfonso se consider? desligado de su deuda de gratitud. En el 1085 conquist? Toledo. Y se llam? Emperador de las Espa?as. Alarmado el rey de Sevilla, apel? a Yusuf, que pas? el Estrecho. En 1086 derrot? a los cristianos en Zalaca o la Roda, regresando a Marruecos. Nuevamente requerido en el 1090, para recuperar Toledo, al no conseguirlo, los "moros de allende" se resarcieron, sometiendo los estados musulmanes de la Pen?nsula, "dello por cuchillo e dello por consejo", perdiendo el rey de Sevilla la cabeza, al negarse a dejar el trono. Pusieron los almor?vides al - Andalus bajo "rey de su linage", al que "llamaron Miramamol?n". Hecha "concordia entre los moros de Espa?a e de Africa, esos b?rbaros comen?aron de enojar muy gravemente a Alfon, rey de Castilla e negarle de todo en todo los tributos acostumbrados". En aquella guerra colabor? con los musulmanes, el Conde Garc?a Ordo?ez, que "les daba muy buenos consejos"[17]. En 1108, los cristianos fueron derrotados en Ucl?s. Buscando causa a la mala racha, Alfonso VI la encontr? en los ba?os. Concluyendo que la higiene era germen de debilidad, los prohibi?. Recuperada le energ?a con la mugre, los cristianos sitiaron al Miramamol?n Aldem?n en C?rdoba[18]. Apurado firm? la paz, regresando a Marruecos, "silla real de su reino". Su sucesor, el Miramamol?n Almohadi, cometi? el error de expulsar a moz?rabes y jud?os, en 1128. Uni?ndose a la oposici?n, emboscada en las monta?as, bajaron al llano, para derrotar a los almor?vides, hacia el 1130. La Espa?a musulmana, volvi? a fraccionarse.

Enderezada la situaci?n entre cristianos, reinaba Alfonso VIII cuando D. Mart?n, arzobispo de Toledo, corri? tierras andaluzas, obligando al Miramamol?n Abenyuzef Mazemuto, emperador de Africa y Espa?a, a pasar al Andalus, con tropas almohades, al?rabes y multitud de et?opes. En 1195 venci? a los castellanos en Alarcos. No pudiendo entrar en Toledo, derroc? el castillo de Calatrava[19]. Reinando su hijo Aben Mafomad, Alfonso VI llam? a cruzada. Acudieron el Temple, el rey de Arag?n y el de Navarra, derrot?ndole en 1212, en las Navas de Tolosa. El bot?n hizo bajar el curso del oro, en Europa. A imitaci?n del abuelo, el Miramamol?n abandon? lo que le quedaba de Andaluc?a, en manos de gobernador, regresando definitivamente a Marruecos, para morir longevo, reinando Fernando III en Castilla y Le?n. Zaid Araxid, nieto de Aben Mafomad, fue rey de Marruecos, Fez, Sus, Tremec?n, el Algarbe de Berber?a[20], Argel, T?nez, Egipto y la Andaluc?a musulmana. Gobernados sus reinos a trav?s de adelantados, la descomposici?n generada por la derrota, favoreci? alzamiento de Gormazana, que lo era en Tremec?n[21]. Conquist? Sojulmenza, antes de que acudiese Zaid Araxid, siti?ndole en su capital. Reconoc?a el exterior de la muralla, preparando el asalto, cuando familiar de confianza, que le acompa?aba, le asesin?. Ibn Khaldum data el suceso en 1240, llamando al rey Ultman al Zaid. Al no dejar herederos, en Marruecos proclamaron a Mutarda o Almotarda. No le reconocieron los hijos de Mar?n, adelantado en el Algarbe. Alz?ndose con la provincia, Bucar qued? con Fez y Jacob con Ribate. Muerto el primero, el segundo la reunific?.

Almotarda desembarc?, dispuesto a recuperar el Algarbe. No le afect? derrota en "Mequinesa", pero s? alzamiento de Budebuz, en Marruecos. Queriendo salvar la "cabeza del reino", abandon? la provincia en manos de Jacob, a quien pidi? ayuda el rebelde, con promesa de darle la tierra de Sale. Separada de Marruecos por el r?o Narabe, ten?a tres d?as de "andadura". Jacob acudi? en 1251. Recuper? Sale, que estaba en manos de los "nazarenos", terminando con Almotarda, en torno al 1255. Proclamado Budebuz Miramamol?n, olvid? su palabra, reclamando restituci?n del Algarbe. Indignado Jacob, cambi? su nombre por el de Abenyu?uf, regresando a Marruecos, para conquistar el trono. Fernando III entr? en Sevilla en 1248. Cuentan que llam? al burgal?s Ram?n Bonifaz, su almirante[22], para forzar el paso por el Guadalquivir. Pero el Fuero otorgado a la ciudad, por el propio monarca, revela que abri? sus puertas, sin mediar batalla. Enterado de que el oro musulm?n entraba por el r?o, pero no lo criaban sus aguas, privilegi? a los navegantes musulmanes. Pensando que habr?a de utilizarlos, los quiso contentos. Dando por terminada la guerra, pact? frontera con Granada, con vocaci?n de definitiva. Antes de morir en 1252, aconsej? al hijo pasar la mar. De no hacerlo, nada habr?a conseguido, por estar el oro en la otra parte. Heredada la idea con el trono, Alfonso honr? a Odoart, pr?ncipe de Inglaterra. En 1255 le arm? caballero por su mano, en Burgos, buscando sus barcos. En privilegio que relata el hecho, aparecen los reyes Aboabdille Abennasar de Granada, Abenhut de Murcia y Abenmahfot de Niebla, como vasallos del rey castellano. El ?ltimo perdi? el trono en 1257, coincidiendo con oferta de corona imperial, recibida por el rey de Castilla. Es probable que buscando golpe de efecto, de cara al futuro, pactase la entrega con el rey de Niebla, que obtuvo en compensaci?n el se?or?o del Algarbe peninsular, m?s rico que su estado, aceptando sus caballeros donad?os en el Aljarafe sevillano, con licencia para sacar la cosecha de aceite, por mar.


Al complicarse la elecci?n de emperador, entre los Hohenstaufen y los Habsburgo, los electores buscaron tercero en discordia, que rompiese el empate, forzando una mayor?a, en favor de cualquiera de las casas. Desagradable el papel de comod?n, lo rechazaron los informados, acept?ndolo Alfonso X, monarca perif?rico. Designado Rey de Romanos y pobres los Santo Lugares, solicit? de Alejandro IV cruzada, en "allends mar en Africa". La emprendi? asociado con Enrique III de Inglaterra, que le felicit? en 1258, por la riqueza de bot?n, obtenido probablemente en el "saco de ?ale". Debi? producirse despu?s de la batalla de Guadafo, a dos jornadas de la ciudad de Marruecos. Vencido y muerto Budebuz, Abenyu?uf fue proclamado rey de Marruecos, Fez, Sus y el Algarbe de Berber?a, no tomando el t?tulo de Miramamol?n, por que el este de la Berber?a, de T?nez a Egipto, qued? a los almohades.
mbibany
 
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Messagede mbibany » Mer Déc 27, 2006 11:28

Seg?n Ibn Khaldun, el primer Benimer?n, entreg? la guarda de Sale y Rabat a un sobrino. Aprovechando que el t?o peleaba en Taza, contra el rey de Tremec?n, quiso estado propio, solicitando la ayuda de mercaderes cristianos. Acudieron, superando en n?mero a los vecinos. Tentados se hicieron con la villa, el ?ltimo d?a de la primavera. Enterado Abenyu?uf, galop? "un d?a y una noche", poni?ndose ante los muros de Sale. La recuper?, tras 14 d?as de asedio. El oficialista Le?n el Africano, dice que siendo Sale de los se?ores de Fez, la ocup? armada de Castilla, conserv?ndola por espacio de 10 d?as. Al asomar el primer Benimer?n, procedente de Fez, los castellanos pasaron a cuchillo a la poblaci?n, embarcando para largarse a todo trapo. Parte del bot?n ciertos sabios, quiso Alfonso X que transmitiesen su ciencia a disc?pulos, designados por real dedo. Siendo costumbre de intelectual refugiarse en la amnesia, cuando est? mal a gusto, el Sabio pidi? a la iglesia de Sevilla devoluci?n de una mezquita, en 1260, con el fin de alojarlos, en la esperanza de que recuperasen la memoria. Queriendo continuar la cruzada de "allends mar en Africa", nombr? en el mismo a?o Adelantado Mayor de la Mar, a Juan Garc?a. Entre los confirmantes del privilegio, aparece un D. Llorente, obispo de Ceuta, plaza del Algarbe de Berber?a, que pertenec?a a Marruecos[23]. Aben Hut de Murcia se inclin? por Abenyu?uf, dando el rey Granada vasallaje a los almohades. Inquieto por la victoria del Benimer?n, busc? amparo en los cristianos, ofreciendo al Sabio los puertos de Gizarat o Gibraltar, Adra y Tarifa, de "donde podreimos meior guerrear Cepta e aver pasada pora allent", con promesa de "que nos ganar?a muchos moros de allent mar por amigos", que ayudasen a conquistar la tierra. Aguardaba el castellano cumplimiento, cuando tregua de Abenyu?uf con el rey de Tremec?n, desocup? a sus tropas. Deseando vengar el saco, mand? 3.000 al?rabes a Granada. Desembarcaron, seg?n Khaldum, en 1262[24], siendo recibidos en loor de multitud. Entraron en tierra cristiana, convocando Alfonso cruzada en 1264, para salvar el reino. La predic? Pedro Lorenzo, obispo de Cuenca. A consecuencia, Abenhut perdi? Murcia. Y C?diz su estatuto de vasallaje, quedando en tierra conquistada. Dominada la situaci?n, ser?an Almirantes Mayores, mancomunadamente, Juan Garc?a y Mart?nez de Fe. Entretenido Abenyu?uf en la conquista de Marrakech[25], en 1269 fueron sobre C?liz, "puerto de allende la mar", murado y con cuatro puertas[26].

Arribaron al amanecer, entrando en la ciudad por asalto. Tras cuatro d?as de saque?, acudi? "mucha gente". Temiendo los castellanos ataque "por mar y tierra", al tener "el acorro muy lejos", abandonaron, haci?ndose a la mar con bot?n de cautivos, "oro, plata y otras cosas de gran precio"[27]. La incursi?n provoc? nuevo desembarco de caballeros de All?n Mar, en la Pen?nsula, que estuvo a punto de cambiar el avance cristiano, en retroceso. Con el Benimer?n combat?an caballeros castellanos, "desnaturados" de Alfonso X. Inexistente el concepto de "patria", pues se asimilaba a la persona del rey, los decepcionados o perseguidos, por el portador de la corona, ofrec?an sus servicios al enemigo m?s pr?ximo, que sol?an ser los reyes de Granada, Marruecos, Arag?n y Portugal. En torno a 1275, Alfonso X abandon? el reino, en pos de una corona imperial, que nadie ten?a intenci?n de entregarle. Aprovechando la ausencia, Mahomat Abenmahomar II de Granada, entreg? Algecira y Tarifa a Yusuf de Marruecos, que acudi? a tomar posesi?n, entrando en la Andaluc?a cristiana. Fallecido por entonces Fernando de la Cerda, heredero del trono, dejando hijos menores, correspondi? a su hermano Sancho, detener a Yusuf. Desorganizado el ej?rcito, la flota Castilla naveg? sin rumbo, en el invierno de 1277. Agotados los tripulantes por el escorbuto, entraron por Algeciras, abandonando los nav?os en aguas del Benimer?n, que estaba en T?nger. Hubiese rentabilizado el error, de no llamarle disturbios en Marruecos. Deseando tregua, mand? por embajador al cristiano Garci Mart?nez de Gallegos, con sus c?mitres, que "viv?an en All?n Mar". Rechazada por el Infante D. Sancho, el Benimer?n cruz? el estrecho con su ej?rcito, desembarcando en Algeciras.

Al regreso de Alfonso X, el segund?n exigi? la sucesi?n del reino. Cedi? el padre en aras de la paz, aguardando posici?n de fuerza, que le permitiese desdecirse. En enero de 1279, mand? emisarios a los Concejos de Sevilla y Burgos, "sobre el fecho de la cruzada". Queriendo pasar "all?n la mar a tierra de Africa, contra Marruecos", pero sin barcos, acudi? a Inglaterra, citando en Bayona al rey de Francia. Apoyado desde el exterior, restituy? al nieto en su derecho, provocando a Sancho, que inici? guerra civil contra el padre. Enzarzados los reyes de Granada y Marruecos, el primero apoy? al hijo y el segundo al Sabio, terminando la contienda con la muerte natural del rey, en 1284. Apenas en el trono, Sancho arremeti? contra Abenyu?uf, que aprovechando la estancia, fundaba la Villa Nueva de Algeciras. Estando Abeacob a las puertas de Sevilla, nuevo alzamiento de Gormazana, llam? a los Benimerines a Marruecos. Deseando dejar en seguridad su estado peninsular, el rey ofreci? parias a Sancho IV, a cambio de tregua, esta vez aceptadas. Abenyu?uf muri? en el sitio de Tremec?n, subiendo al trono Abeacob, que en 1276 transform? su real, plantado dos millas al oeste, de la capital de su enemigo, la Villa Nueva de Fez[28]. Ser?a cabeza de Mauritania, mientras reinaron Benimerines.

La guerra entre Castilla y Marruecos, se reanud? en la mar. El almirante genov?s Micer Benito Zacar?as, destroz? los barcos de Abeacob, con nav?os prestados por los pescadores, que permitieron a Sancho IV conquistar Tarifa, en el 1292. Ordenanzas para Gibraltar, fechadas en 1.300, adelantan la conquista, quiz? retrasada, porque al haberse producido en la minor?a de Fernando IV, no tocaba gloria a la real estirpe. Ocupado en Tremec?n, Abeacob se abstuvo de intervenir, no tardando en morir asesinado, en su Villa Nueva. Al no dejar hijos, la sucesi?n se present? agitada, cometiendo Ismael de Granada, el error de recuperar Algeciras y conquistar Ceuta, sitiando Gibraltar, en 1315. Derrotado por los cristianos y en apuros, se humill?. Pasando a Villa Nueva de Fez, devolvi? al rey Albohacen las Algeciras, con peque?o estado adjunto, formado por Ronda, Castellar, Jimena, Estepona y Marbella. Queriendo vengar descalabros pasados, Albohacen mand? avanzadilla de caballeros, a la que sigui? su heredero Abomelique, rey de las Algeciras y Ronda. Recuperado Gibraltar, pele? dos a?os con los cristianos, regresando a la "cabeza del reino", al reanudar su contienda el rey de Tremec?n.


Conquistado el reino, Albohacen[29] arm? "gran flota" para el hijo. Entr? por el Guadalquivir, desembarcando en el Bodeg?n del Rubio, para morir en el r?o Patrite, v?ctima de absurda emboscada[30]. Dolorido el padre, public? guerra santa, uni?ndose a su armada las de T?nez y Granada. En 1340 Jufre Tenorio, almirante de Castilla, perdi? vida y barcos, peleando con armada del Benimer?n, que cerc? Tarifa. En el sitio muri? caballero marroqu?, de extra?o nombre: se?or de Montes Claros. Con los musulmanes junto a Sevilla, por en?sima vez, Alfonso XI convoc? cruzada, contra el "Benamar?n y contra el rey de Granada... e contra las gentes e terra d'ellos e contra qualesquier otros moros d'allent mar". Acudi? Pedro IV de Arag?n, aportando su armada. Acordaron los monarcas poner guarda permanente, en el "estrecho de Tarifa", aportando cada uno 10 galeras, de mayo a septiembre, reducidas a cuatro, durante el resto del a?o. Hombre de suerte Alfonso XI, derrot? a las tropas de Marruecos, junto al r?o Salado. Ten?a cercadas las Algeciras en 1344, cuando se produjeron nuevos disturbios en Marruecos. Firm? Albohacen tregua precipitada, que no respet? el cristiano, conquistando las Algeciras en su ausencia

Pedro I hizo la guerra a los aragoneses y a su hermano, el futuro Enrique II, que tampoco tuvo tiempo para combatir al moro de ultramar. Breve el reinado de Juan I, no encontramos noticia de relaciones con Marruecos, que florec?an en Arag?n. Intenso el tr?fico de Barcelona y Valencia, con Berber?a, Bohamo, rey de un "Tirmeci", nuevamente independiente, se?or de los "abdauets", mand? embajadores a Pedro IV, en 1362, proponiendo tregua de 5 a?os, que al "quitar grandes muertes y da?os", favoreciese al comercio. Firmado el acuerdo en Perpi??n, en 1369, lo suscribieron los reyes de Granada y el Garb, acordando prestarse los puertos y la madera necesaria, para reparo de las embarcaciones, a mas de prometer el aragon?s, no dar al rey de Castilla, gente ni ayuda. En 1375 continuaban las buenas relaciones, obteniendo Pedro IV licencia de Muhammad ibn Utman, sult?n de Fez, para sacar cereales de su reino. En 1386, los valencianos cargaban trigo en Or?n. Era la vieja Tharsis recuerdo, a uso de eruditos, quedando Cartago en p?gina de la historia, cuando en a?o tan cercano como 1401, nav?o procedente de Mauritania entr? en Valencia, con carga de esclavos[31]. En 1403, el mallorqu?n Arnaldo de Font, patr?n de la nao Santa Mar?a, la arrend? al jud?o Abrahen Sciquillo, mercader de Mallorca. Por 500 libras mallorquinas, libres de ancoraje, navegar?a a Buj?a, T?nez y Oran, ampliando posteriormente su periplo al ?afi, puerto de Allende Mar.
Ser?a Portugal el reino, que penetr? m?s profundamente por aquellas partes. Nieta de Pedro de Guzm?n, hija de Mayor Guill?n e ileg?tima de Alfonso X, Beatriz de Guzm?n cas? con Alfonso III de Portugal, llevando en dote el Algarbe. Muerto el rey en 1279, su heredero, D. Dion?s, explot? minas de hierro, siendo propietario de cetro de oro, que se dec?a procedente del Tajo, porque entr? por su barra. Rentables las navegaciones, el monarca import? carpintero de rivera genov?s, que ense?? a sus vasallos a construir barcos de puente. Mirando al futuro, plant? bosques y se procur? navegantes, fundando la Orden de Cristo, para reciclar a los templarios. Casado con Santa Isabel, falleci? en 1325. Hered? la afici?n Fernando, hijo natural del rey D. Pedro. Desde 1383, comparti? el trono con la reina Beatriz, rentabilizando la previsi?n del bisabuelo, al dotarse de flota. Su sucesor y medio hermano Juan I, inici? la era de los "descubrimientos". Casado con Felipa, hija de Juan de Gante, Duque de Alancaster, hermana de Catalina, mujer de Enrique III de Castilla y nieta de Enrique III de Inglaterra, socio de Alfonso X en la cruzada de Allen Mar, tuvo por hermanos a dos apasionados de la mar: Pedro, gran viajero, tutor de Alfonso V y Enrique, Maestre de la Orden de Cristo, que se apod? "El Navegante". Fernando, hijo de Juan, maestre de la Orden de Avis, explot? la provincia de Tierra Firme, que empezaba en Arguim, terminando en Cumana, principio de la Tierra Alta de Castilla. Muri? cautivo en Fez, hacia 1443. Potestad de los pont?fices adjudicar la "conquista" de reinos, que estuviesen en manos de infieles, a monarcas cristianos, frecuentaban caballeros portugueses Cabo Blanco y Cabo Verde, cuando Juan I solicit? investidura, como se?or de Fez, en tiempos de iglesia bic?fala. Concedida por Juan XXIII en 1411, el papa sali? espurio, quedando anulada la concesi?n. Conquistada Ceuta en 1415, apenas subi? al solio Mart?n V, papa ?nico, el portugu?s solicit? cruzada en Fez. Concedida en 1418, sus vasallos "descubrieron" Madeira de inmediato, reflej?ndose el avance en el empobrecimiento de Granada: en torno a 1425, la dobla de oro morisca, dej? de ser patr?n moneda en Andaluc?a. Caballero de la Orden de Cristo compareci? ante el Pont?fice, en 1430, consiguiendo para Juan I investidura, como se?or propietario de la conquista del reino de Fez, sin m?s recorte que las Canarias, otorgadas a Castilla. A la muerte de Alfonso V, el territorio pateado por gente de Portugal, se extend?a de la costa de R?o de Oro[32] a Santa Catalina[33], comprendiendo significativas Cartagos.

En 1470, navegantes genoveses estuvieron entre el monte Geimbal y el Cabo de Cartago, donde el "mar es m?s profundo", abundando los piratas. Se abstuvieron de desembarcar, porque los moros no recib?an a cristianos[34]. En tiempo de Juan Castellanos, se rumoreaba entre conquistadores, que romanos y cartagineses frecuentaron las Indias, sin aguardar a Col?n, supuesto que confirmaban los abor?genes, al tener palabra propia, para designar Cartago: Cataski. Recoge la curiosidad Fern?ndez de Oviedo, mencionando sucesi?n de Cartagos, en costa rica en m?rices, materia prima de la p?rpura. Hiram de Tiro, socio de Salom?n, fue propietario de experto en p?rpura, "hijo de una mujer de las hijas de Dan". La obten?a de un rojo subido, superior a la viol?cea de Sid?n. El rey Juba de Mauritania, produc?a p?rpura, penetrando en la Roma imperial, tras la adquisici?n de Cartago y las Mauritanias, no siendo de extra?ar que en las minas de Acla, sitas en Castilla del Oro, apareciese moneda de Octavio Augusto. En el XVIII, Antonio de Ulloa y el tintorero franc?s Bertholet, viajeros en Indias, vieron como los indios de Guatemala y Nicoya, te??an hilos de algod?n, presionando el cuerpecillo de caracoles, que destilaban p?rpura. De alto precio el tejido, se vend?a al aire libre y hora precisa, porque el tono cambiaba con la luz.


Improbable que los conquistadores bautizasen sus fundaciones, con top?nimos rescatados de la antig?edad, los autores del XVI, llaman "Cartago" al golfo de Honduras, para Col?n provincia de Naam, a poniente de Cuba. Y para Hann?n postrera "Chaunaria", donde estaban el Monte Atlante y el Cabo Naam. En el sudeste de la "furna" o bah?a, los autores consignan un Puerto Cartago, llamado posteriormente Higueras, asiento probable del actual Puerto Castilla. Cabo Bojador, frontera que separ? las "conquistas", tras el reparto de Canaria, por Eugenio IV, pudo ser el Cabo, al que puso Col?n Gracias a Dios. Poco m?s abajo, antes de llegar a Puerto ?erabaro, se entraba en "tierra de Canaria". El Golfo de Nicaragua empezaba en Herradura, terminando en un Cabo Blanco. Abundantes los m?rices, una segunda Cartago estuvo en Lim?n, o en albufera que desaguaba por el r?o Diablo[35]. Nombrado gobernador Diego Guti?rrez, en 1541, rebautiz? lugar y provincia, con el nombre de Costa Rica, haciendo pregonar que el uso del viejo top?nimo, ser?a castigado con 100 azotes. Al persistir la tradici?n, la poblaci?n se traslad? y llam? "Nueva Cartago"[36]. Benzoni incluye Costa Rica en las Canarias, habiendo observando que los naturales fund?an el oro, d?ndole forma de ?guilas. Despoblada Cartago, en 1599 se levant? torre de Santa Cruz, desmantelada en 1601. Le?n el Africano y la historia, sit?an la Cartago de la reina Dido, en ensenada natural de la bah?a de T?nez. Arrasada por los romanos, que la reconstruyeron, conserva torre p?nica, descubierta bajo el agua. Quiz? marc? el l?mite de la influencia cartaginesa, en el Mediterr?neo, tras la batalla de Alalia.

La Cartago colombiana no ha perdido su nombre. Interior y supuestamente poblada por Juan de Robledo, en 1540, en su entorno aparecen top?nimos, que dif?cilmente pudo imaginar castellano descubridor, del siglo XVI: Antioqu?a, Palmira, Armenia y Susa, no faltando otros m?s comunes, pero significativos, como Palma y Tenerife, en tierra de panches. Antes de ser desalojados por el poder de Castilla, los naturales viv?an en casas de adobe. Chapas de oro cubr?an los templos del Bogot?, como los del Inca, rindiendo culto al sol y secundario a la luna, a imitaci?n de casi todos los americanos. Las mujeres vest?an a la moda de Nicaragua. Hac?an torres octogonales, similares a los "cu?s" de Nueva Espa?a y transmit?an mayorazgos, por l?nea de primogenitura. Veneraban ?dolos dom?sticos, con car?cter de manes familiares, siendo el respeto tributado al se?or, proporcional al n?mero que pose?a[37]. Por las inmediaciones de la ciudad, pasaban los dos caminos, que comunicaban Per? con Cartagena: el fluvial del Caucas y el de herradura, del valle de Neiva. No inquietaron los Cartagos a Fern?ndez de Oviedo, pero s? Cartagena. Empe?ado en justificarla, atribuye el top?nimo a navegantes castellanos, que sorprendidos por la calma de su bah?a, le dieron nombre de ciudad mediterr?nea. Atribuida su fundaci?n a Pedro de Heredia, en 1533, el negro Juan Portugu?s, testigo en los pleitos colombinos, menciona Cartagena en 1514, como poblaci?n de indios[38].
mbibany
 
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REFERENCES

Messagede mbibany » Mer Déc 27, 2006 11:33

[1] Quiz? Sale.
[2] Bern?ldez, C. CXVIII.
[3] P.C T. VIII. p?g. 562.
[4] Probablemente Ci?naga, cerca de la desembocadura del Magdalena.
[5] Agin o Arguim era centro de la madera de argum?n, que importaba Salom?n. Descrito como bah?a, isla y archipi?lago, debi? estar al principio de las Guayanas.
[6] En 1580, subiendo del Estrecho de Magallanes, Gamboa de Sarmiento situ? Sierra Leona a 8'5?, al principio de la Costa del "placel".
[7] En Bolivia han aparecido primates, con 26 millones de a?os, de talla similar a la del gorila. El "Protopithecus brasilienses", de larga cola y unos 25 kilos de peso, se supone extinto durante la gran seca, detectada al final del pleistoceno. En Am?rica hay unas 70 razas de monos. El disecado por Himilc?n, pudiera ser un "Caipora Bambuiorum", origen de criatura feroz, que seg?n la mitolog?a local, atacaba al hombre ("Investigaci?n y Ciencia" abril de 1997. Castor Cartella. Walter C. Hartwing).
[8] Nuestros pasados escrib?an top?nimos y patron?micos, partiendo de la fon?tica. Habitual que cambiasen una o m?s letras, es com?n que nombres diferentes pero similares, designen el mismo lugar. Zama evoca la Sama, donde Cao rescat? polvo de oro; Zamba, inmediata a Cartagena, seg?n Fern?ndez de Oviedo "disparate", "porque es nombre de negro de Guinea"; la Saca o Zaca donde pele? Alonso de Lugo, entre 1499 y 1501, estaba en la frontera de Castilla del Oro, no lejos de Origua. Pas? Garc?a de Lerma a finales del siglo XVI, en el curso de cacer?a de negros.
[9] "Una descripci?n an?nima de al - Andalus" Traduc.: Luis Molina Ed. C.S.I.C e Instituto Miguel As?n. Madrid 1983.
[10] Se conserva en el archivo del Convento de Santa In?s, de Sevilla. Se dice que Noruega exportaba, en el siglo XIII, 300 cah?ces de trigo a Groenlandia, en virtud de acuerdo similar, establecido con intervenci?n del Papa.
[11] "Espejo de Navegantes". Alonso de Chaves. [12] "El poder naval de al - Andalus en la ?poca del Califato Omeya" Jorge Lirola Delgado. Universidad de Granada.
[13] El dato, recogido de la cr?nica de Lucas de Tuy, evoca la Mauritania Tingitana. Y ?sta el vocablo "gitano".
[14] El t?tulo de "Cat?licos" fue concedido a Isabel y Fernando por Alejandro VI, en 1496. Costumbre aplicarlo con retroactividad, hago lo propio ("Cat?logo real y geneal?gico de Espa?a" Rodrigo M?ndez de Silva, ed. 1656).
[15] SRGS XII.1490.20 Aparece como provincia de Berber?a y de Marruecos. Documentada en 1490, como villa de Gran Canaria.
[16] BDMS 3005 Lucas de Tuy. Traducci?n en castellano, manuscrita.
[17] BDMS 3005 El Miramamol?n que venci? en Ucl?s era "un poderoso moro carthaginense". El derrotado por el mismo Alfonso, hecho cuartos y quemado, seg?n el autor, fue "moro carthaginense" (Varones Ilustres Juan Sede?o ed S. XVI. T?tulo 1? Cap. XV, p?g.XXIV v.)
[18] Reproduzco nombres ?rabes y top?nimos, como aparecen en el texto. Fon?tica la ortograf?a, es inevitablemente cambiante.
[19] "C?ster Militante en la Campa?a de la Iglesia contra la sarracena furia" Miguel Ram?n Zapater, cronista del reino de Arag?n y de la Orden del C?ster Zaragoza 1662. Cap. VI. En la Navas intervinieron capitan?as de agarenos de Azdora, vecina a Marruecos "Varones Ilustres". J. Sede?o. T. 1? Cap.XVII.
[20] El rey de Portugal, Alfonso V, lo era del Algarbe, hasta que "conquistada T?nger y otras villas de la costa, se supo que los moros llamaban Algarbe a la provincia, y se llam? rey de los Algarbes" (Alonso de Palencia. Cr?nica de Enrique IV. D?cada III Lib. III. Cap. IV)
[21] Le?n el Africano circunscribe el top?nimo Berber?a, al norte de Africa, incurriendo en contradicci?n con el contexto, al describir paisajes imposibles. Que haya mudado de continente la Tremec?n de Gormazana, no estorba para que la descripci?n de la ciudad, se atenga a lo real. Bien pudo ser fundada por las tropas de al - Mansor, tener muralla con cinco puertas, templos, colegios, ba?os y molinos en el r?o Sesif. Le presta 16.000 vecinos, cifra exagerada, siendo plausible que residiesen jud?os, venecianos y genoveses, atra?dos por el tr?fico con el Pa?s de los Negros. Sitiada efectivamente por los primeros Benimerines durante 7 a?os, el Africano nos dice que el rey, teniendo su real dos millas al oeste de la muralla, lo transform? en ciudad, pero calla que se llamase Villa Nueva de Fez. No convini?ndole su ubicaci?n, la sit?a junto a Fez la vieja, separada por un brazo del r?o.
[22] La dignidad de "Almirante", es herencia de los musulmanes. En 1192 era "tenente de transtamar", en el reino de Le?n, el "Comite Gumiz" (ADMS. 4954). En 1328, Alfonso XI elev? el oficio a condado, para darlo a su valido Alvar Nu?ez. De ser parcas las rentas, se hubiese abstenido. Al no existir lugar o regi?n con este nombre, hemos de suponer que responde al mar, o a tras mar. En desgracia y ejecutado Alvar Nu?ez, t?tulo y anejos revirtieron a la corona, d?ndolo el rey a Enrique, el mayor de los hijos, que tuvo en Leonor de Guzm?n. Terminada la guerra intermitente y prolongada, entre los dos hermanos, con duelo cuerpo a cuerpo, en el que Enrique II, mat? a Pedro I, con ayuda del franc?s Du Guesclin, le dio el condado de Trastamara. Por ser vitalicio o no haber heredero, el condado revirti? nuevamente a la corona. Lo dio el rey a Pedro Enr?quez, hijo menor de su hermano gemelo Fadrique, que cas? con Isabel de Castro, hija del se?or de Monforte de Lemos. Hered? el Condado de Trastamara su hijo, Fadrique de Castilla, primer duque de Arjona. Demasiado rico, despert? la codicia de Juan II, que le hizo ejecutar por 1430. Pedro Osorio, casado con Beatriz, hermana de Arjona, ostent? un condado de Trastamara devaluado, quiz? por absorber sus rentas Alonso Enriquez, hermano mayor de Pedro Enriquez, cabeza de la saga de los ?ltimos almirantes de Castilla.
[23] Estos datos proceden del ?Diplomatario Andaluz de Alfonso X?. Rec: .Manuel Gonz?lez Jim?nez. Ed. El Monte. Sevilla 1991.
[24] Ibn Khaldun y Diplomatario Andaluz.
[25] Yusuf conquist? Marrakech en este a?o (Ibn Khaldun).
[26] Fern?ndez de Oviedo sit?a la isla de Calez o C?liz, m?s tarde Parayature o Paraguana, entre Cumana y Porto Santo. Esta ocupaba el delta del Huyapari u Orinoco, partiendo ambas provincias en la Boca del Drago. En el siglo XVI, mercaderes castellanos y genoveses, que practicaban el contrabando en el Cabo de Aguer, por los puertos del Xarife, se abastec?an en C?liz.
[27] Cr?nica de Alfonso X. Ausente el oro de los documentos cortesanos, aparece en privilegio de 1269, desapareciendo posteriormente, para reaparecer en 1449, cuando Juan II tom? contacto con el Cabo de Aguer y la Mar Peque?a, a trav?s de los Guzmanes. (Archivo Municipal de Medina Sidonia).
[28] Cr?nica de Alfonso XI. Cap. CCXXIV. Enojosa la ciudad, por estar allende mar, Le?n el Africano la sit?a en el Algarbe de Berber?a, separada de la vieja Fez, por brazo del r?o. En la Villa Nueva de Fez hubo molinos, movidos por el que discurr?a junto a la muralla. [29] Fue rey de Marruecos, el Algarbe de Berber?a, Fez y el peque?o estado andaluz. [30] Seg?n Sede?o, el Infante "Pica?o" o tuerto tra?a 7.000 caballeros. Los "paisanos" que le mataron, fueron Gonzalo Mart?nez, maestre de Alc?ntara y Juan Alonso de Guzm?n.
[31] "Esclavos y sirvientes en la Edad Medina" Aut. Jacques Heers. Ed. Alfons el Maganim. Valencia. 1989 p?g. 26.
[32] La costa donde ten?an su "asiento" o base los barcos de pescadores, sol?a tomar el nombre del caladero que frecuentaban. En Andaluc?a y el Algarbe de Berber?a, hay varios R?o de Oro, porque iban al istmo. Chaves llama R?o de Oro al R?o Grande, frontera de M?jico con Estados Unidos.
[33] Hab?a dos islas de Santa Catalina: en la boca del Golfo de Honduras y en R?o de la Plata.
[34] "Esclavos y sirvientes en las sociedades mediterr?neas durante la Edad Media Jacques Heers.
[35] Seg?n Lucas de Tuy, Alfonso VI trajo "gentes b?rbaras... tras marinas de allende". Seg?n Sede?o, vino a la Pen?nsula un poderoso moro "Carthaginese", que se dec?a Miramamol?n. Cronol?gicamente, coincide con Aldem?n.
[36] En torno a 1556, los franceses desembarcaron en el puerto de Cartago. Incendiaron la poblaci?n, de casas de madera y chozas de palma (Am?rica. Teodoro de Bry. Lib. V. Ed. Siruela 1992).

[37] Visitando el conjunto de Do?a Blanca, en C?diz, con el profesor D. Diego Ruiz Mata, encontr? sobre la entrada de un hipogeo del bronce andaluz, fechado en torno a 1.600 a.J.C., la media luna sobre un sol. [38] P. C. T. IV.
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