Las Fortunadas y otras islas

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Las Fortunadas y otras islas

Messagede mbibany » Ven Déc 29, 2006 09:13

?FRICA VERSUS AM?RICA

Las Fortunadas y otras islas

La leyenda


Luisa Isabel ?lvarez de Toledo

Antes de estallar la era del turismo de masas, las islas de Madeira[1] permanec?an en su estado natural. Tropical y boscosa la primera, produc?a vino y ca?a dulce, certificando la fortaleza de Funchal, de la vetustez de la presencia portuguesa. Sin ?rboles Porto Santo, criaba cereales, siendo irrelevante la poblaci?n de Desertas y Salvajes, reducto de cabras. Relacionando datos, llegamos a la conclusi?n de que pese a las similitudes, estas Madeiras no son las descubiertas en 1341, al mismo tiempo que las Azores, por los italianos Teggia y Recco, ni las redescubiertas en 1418 por portugueses, desviados por la tormenta, yendo de Ceuta a Guinea. Arribaron a Porto Santo, visitando Madeira y Desertas[2], pero no San Miguel ni las tres islas menores, la una llamada Santa Mar?a[3]. En 1420, Juan I mand? poblar cinco de las islas. Diez a?os m?s tarde, Mart?n V concedi? las Canarias, a la corona de Castilla.

Escala en la ruta de Guinea, Madeira fue puerto de mercaderes y descubridores, del que zarparon Trist?o y Lanzarote[4]. Habiendo sido el top?nimo uno de los muchos que sirvieron a designar la isla americana, bautizada a la carta, por cuantos la frecuentaban, el todo o sus partes fueron conocidos, simult?neamente o sucesivamente, por Fortunadas, Madeira y Canarias quedando por resto del pasado las Islas das Canarias, que est?n frente a Parnaiba, la costa m?s pr?xima a la Pen?nsula, en distancia - tiempo y el Madeira, afluente del Amazonas. Viaje de Gago Coutinho, en 1446, nos sit?a. Tras dos meses de navegaci?n, sin ver tierra, toc? en Cabo Verde. Pasando por las Canarias y Madeira, gan? altura, alcanzando el Mar de los Sargazos[5], para regresar a Lagos. En 1430, deseando solventar la guerra constante, que enfrentaba a las coronas peninsulares, en torno a la tierra del oro, Mart?n V dio a la de Castilla las Canarias, incluyendo San Miguel de la Palma, ?nica que produc?a pastel y ca?a dulce, seg?n Bern?ldez, quedando el resto del reino Fez, a Portugal, con Madeira, "Desyerto" y Porto Santo, ubicada por Fern?ndez de Oviedo a 25 leguas de Trinidad, entre el delta del Orinoco y C?liz, con[6]. En 1433, Juan I cedi? el control espiritual de las Madeira a la Orden de Cristo. Visto que los enfrentamientos no cesaban, Eugenio IV procedi? a nueva partici?n, el 15 de septiembre de 1436, restituyendo al rey D. Duarte las islas, cuya poblaci?n no estuviese bautizada. Partida Palma por el Cabo de Bojador, el norte, que quiz? alcanz? la laguna mejicana de T?rminos, con desaguadero por el r?o Palmas, qued? a Castilla; el sur, nombrado San Miguel, a Portugal. Estaba "en el pa?s de los negros, en comarca de Cabo Verde"[7]. Pr?spera la ca?a dulce, Enrique el Navegante se adjudic? la d?cima del az?car, en 1443. En su testamento, otorgado en 1460, excluy? a San Miguel de legado, para hacer iglesias en Madeira, Porto Santo y Deserta. El Tratado de Alca?obas, firmado en 1479, recoge el reparto pontificio, incluyendo en la "conquista" de Portugal, como partes del reino de Fez, Guinea, las islas de Madeira, Porto Santo, "Desyerto", "todas" las islas de los A?ores, las Flores y Cabo Verde[8], no siendo mencionada San Miguel, pero tampoco Santa Cruz o Brasil, top?nimos que se omiten, igualmente, en los tratados de Tordesillas y Cintra.

La provincia de Naam, cuyos naturales se hicieron sospechosos de tener cola, porque se vest?an[9], pudo ser Palma o estar en sus inmediaciones. Hay quien sit?a el Cabo Bojador, "enfrente la isla de Palma, puesta hacia poniente", vaguedad que contribuy? a borrar su memoria. Rebautizado Bojador por el "descubridor" como Cabo de Gracias a Dios, al sur se iniciaba la "tierra de Canarias", que Benzoni identifica con Costa Rica. La "isla" lindaba, por la otra parte, con la Tierra Alta de Castilla.

Conjunto de 11 "islas" el archipi?lago, se sol?an nombrar las siete mayores[10]. Pulgar les atribuye "gran fertilidad": bastaba rascar la tierra con "cuernos de vaca"[11], para obtener cosecha ub?rrima. Para Bern?ldez, autor posterior, los cuernos eran de cabra, pues s?lo admite ganado mayor en Fuerteventura. Poblado el archipi?lago de higueras y con?feras, para poner frutales, vi?a y ca?a dulce, los castellanos hubieron de introducir el riego[12]. Sin agua Hierro, la leyenda hizo del drago manantial. Lanzarote, residencia habitual de los se?ores, se abastec?a por medio de aljibes, que recog?an el agua de lluvia[13]. Ricas en oro las Canarias, de Pedro M?rtir de Angler?a, justifican el privilegio de labrar moneda, que Juan II otorg? a Jean de Bethancourt, al investirle como rey vasallo de las islas. Confirma el supuesto que en el siglo XVI, circulase el tost?n de plata y la dobla de oro, en Tenerife y Gran Canaria[14], donde hab?a yacimientos en El Carrizal: los vecinos "que lo sab?an fundir.., sacaron dellos plata"[15].

Obligada a justificar su guerra con Portugal, Isabel achac? a la debilidad de Enrique IV, la apropiaci?n de las islas de Africa y Guinea, por Alfonso V. Para probarlo hizo confeccionar albal?, incluyendo en el se?or?o de las Canarias y "Mar Menor", Lobos, Santa Clara y Alegranza, "vecinas e comarcanas" a las "yslas nombradas de Canaria"[16]. Conjunto de tierra continental e islas, los l?mites de las Canarias fueron imprecisos. En 1496, la Cat?lica pudo hacer torre sobre la Mar Peque?a, en rada de Lanzarote, sin temor a ser acusada ante Roma, por meterse en corral ajeno, al no estar amojonadas las islas. El factor de la Peraza, vecino de Lanzarote, resid?a en el Puerto de San Bartolom?, que lo era de la Mar Peque?a[17], pasando la flota de Nueva Espa?a, en 1606, "entre" esta isla y la Berber?a, para evitar encuentro con 9 barcos de Holanda, que merodeaban por aguas de Palma[18].

Se dec?a comunmente: "Tenerife, que es en la Gran Canaria", o "la isla de la Gomera, que es en la Gran Canaria", lindando ambas por "Mercadis". Asesinado Abeacob en Villa Nueva de Fez, un Abdalhaque, sospechoso de participar en el crimen, huy? a "tierra de la Gomera", de la que era originario. En la regi?n del nacimiento del Magdalena, hab?a una Gomera en el siglo XVI. Los que iban a Indias o Guinea, tocaban en Gomera y Hierro, a veces sucesivamente. Pedro Alonso Ni?o, en 1497, fue directamente a "Ferro..., que es una isla de la Gran Canaria, a Barlovento de Paria". Seg?n Fern?ndez de Oviedo, "quien de Fierro fuese en busca del Mara??n, que est? en ella.., fallar? la Tierra Firme" y la Mar Peque?a, a 600 leguas[19].

En tierra de panches encontramos un Tenerife, junto a volc?n de nieves perpetuas. M?s al sur est? Palma. Encargado Alonso Fern?ndez de Lugo de conquistarla, en 1492, acept? recuperar lo invertido, con beneficios, a cuenta de las rapi?as conseguidas en la isla, Tenerife y Berber?a, lo cual prueba que se andaban a pie enjuto. Las alusiones a tierra ininterrumpida, son constantes. Los canarios capturaban "a los moros de la Berver?a, comarcanos a esta ysla de la Grande Canaria, desde el Cabo de Aguer hasta el Cabo de Bojador, que est? a noventa leguas de costa, poco m?s o menos", no de mar. En 1599, habiendo ocupado los holandeses la isla, Alonso de Guzm?n recomend? mandar las galeras a Cabo Bojador. Separado de Gran Canaria "por muy peque?a traves?a", podr?an bajar "costeando" a "calas ocultas", sorprendiendo a los flamencos por la espalda[20]
; en 1490, la Cat?lica arrend? las pesquer?as de Angla de Caballos[21] y Cabo Bojador, con seis leguas "abajo". Se prolongaban "al trav?s de la costa de Canaria, fasta la postrimera ysla del Fierro"[22].

Quien iba a Tierra Firme, incluido Antonio de Ulloa, viajero del siglo XVIII, pasaba "al trav?s" de las Canarias. En 1625, el general Rivera fue remitido de urgencia a las islas, porque "si el enemigo se apoderase de las Terceras o Canarias, se impedir?a la navegaci?n de las Yndias"[23], alusi?n que incita a incluir San Miguel de la Palma en unas Azores, m?s amplias que las actuales, apuntando en esta direcci?n carta de Felipe II. Reci?n adquirida la corona de Portugal, en 1581 se felicitaba, porque le dio obediencia la isla de San Miguel, que "es muy grande",[24]. A 8 d?as de navegaci?n de la Gomera, no lejos de Madeira, los vecinos debieron arrepentirse, pues la tom? en 1582, el Marqu?s de Santa Cruz, yendo a conquistar la Tercera. Alvaro de Baz?n, que particip? en la guerra de las Azores, regres? con las galeras cargadas de salitre. Lo puso en venta en el puerto de Barcelona, siendo acusado de haber acopiado contrabando, al pasar por Guinea[25].

En 1587, concentrados los barcos del embargo en Lisboa, con vistas a la conquista de Inglaterra, se proyect? traer el oro en bergantines. Amparados en el secreto, pasar?an las Canarias sin "tomar puerto... ni dejarse ver", separ?ndose las flotas en la Deseada, libres de chismosos, por ser isla caribe[26]. En 1608, se atribuy? proyecto de saqueo al turco, que indica el orden de las islas. Empezar?an por Lanzarote y Fuerteventura, siguiendo a Tenerife "que es la m?s rica", para rematar en las Terceras[27]. Alejados los puertos canarios entre s?, salieron de Sanl?car cinco pataches simult?neamente, con avisos para Gran Canaria, Tenerife y Palma[28].

San Miguel de la Palma ten?a acceso por mar. Nombrada la capital como la isla, el top?nimo no aparece en las Canarias actuales, pero el golfo de Panam? fue de San Miguel, habiendo una San Miguel, como en El Salvador. Tampoco aparece San Crist?bal, que fue capital de Tenerife. Se dice que la llamaron La Laguna, por haberla cercana[29], pero en el entorno de la ciudad actual, no hay huella. En cambio tenemos una San Crist?bal interior, en Venezuela. El puerto de Tenerife se llam? Santa Cruz, como en la Canaria de nuestros d?as. El top?nimo aparec?a en rada del Golfo de Uraba. En la misma isla estaba el abra de Teca. Frecuentada por cazadores de esclavos, en 1610 se sit?a en Marruecos. En guerra Muley Cidam con su hermano, orden? a las tropas no alejarse del entorno de Sela, porque de ir mal las cosas, se retirar?an a Teca[30]. En la actual Tenerife, se olvid? Teca.

Los "conquistadores" de 1478, fundaron Ciudad Real de las Palmas, capital de Gran Canaria. Mediado el XVI, la visit? Benzoni. Con 400 vecinos, el puerto de Isletas estaba a dos millas del caser?o, protegido por torre, con cuatro piezas de artiller?a. Secundario el de San Telmo, la isla produc?a az?car en 1489[31], cuya exportaci?n controlaban genoveses. Pr?spera la ca?a en las tres islas mayores, los Cat?licos recordaron a los vecinos de Gran Canaria, en 1497, que "al tiempo en que en esa dicha Ysla se fizieron los ingenios", se comprometieron a sacar el az?car "en perfecci?n", molturando la ca?a que produjesen los peque?os labradores, a cambio de la mitad del producto. Neg?ndose a recibirla, los arruinaban, con intenci?n de "aplicar a sy los ca?averales desas dichas islas"[32]. Las Canarias exportaban halcones, vino de malvas?a, confituras, conservas y maderas de calidad[33]. La de Gran Canaria se cargaba en la flota de Nueva Espa?a, en el puerto de la Habana[34].

Ciertos nav?os, en ruta hacia las Indias, hac?an aguaje en Palma o Tenerife, tocando la flota de Nueva Espa?a en Gran Canaria[35]. Los de Guinea se acercaban a Lanzarote, primera isla que se avistaba, viniendo de Espa?a, siendo m?s com?n que se detuviesen en Gomera y Hierro. En 1623, el general Larraspuru, yendo a socorrer Cumana, hizo aguaje en canaria innominada[36]. La distancia - tiempo, que separaba las islas del Guadalquivir, difer?a en funci?n a las circunstancias. Los cuatro d?as que tard? Col?n en cruzar el Golfo de Yeguas, en 1493, pudieran ser m?ticos. Zarpando en agosto, Juan Sebasti?n el Cano alcanz? las islas a los 67 d?as. Dos traves?as, iniciadas en distintos septiembres, se prolongaron 11 y 30 d?as. En condiciones aceptables, Gran Canaria estaba a un mes de Sanl?car, ostentando el r?cord de lentitud pr?ncipe de Dinamarca, que saliendo de Lisboa, a finales de la primera mitad del XV, coste? Gran Canaria, llegando a Palma a los 6 meses. Patache de 50 toneladas, con aviso de Sanl?car para Lanzarote, tripulado por "marineros y piloto pr?cticos en las islas", zarp? en abril de 1582, regresando el 29 de julio[37].

En las Canarias se practicaba el "rescate", percibiendo la corona parias y quintos[38]. Sometido el comercio a las mismas normas que el de Berber?a y las Islas de Indias, se canalizaba por la Casa de la Contrataci?n. Iniciada la conquista de Gran Canaria en 1478, reanudada en 1480, por Pedro de Vera, que la continu? en Tenerife y Palma, los vecinos de una Gran Canaria en paz, recordaban en 1505, el esplendor que acompa?? a la guerra "en la Berber?a". Incesante el flujo de esclavos, las islas estuvieron "muy pobladas y ricas", produciendo el quinto 600.000 maraved?s por a?o[39]. Notario mayor de Gran Canaria, nombrado por Pedro de Vera, en 1490, tuvo jurisdicci?n en Villa Real, la ciudad de Tedle y la villa de Galdar[40], conquistadas a los naturales. En la historia de Marruecos, Telder y Guardar aparecen como provincias del reino, incluidas en Berber?a. En el siglo XI, el rey Beni Ifrani cruz? Tedle, para llegar a Sus Aska. Y en el IX Eirik el Rojo visit? a una hija, casada con Thovar, que resid?a en Galdar, sede de los 17 obispos de Vinlandia, el ?ltimo nombrado en 1343. La colonia era pr?spera, cuando la visit? Nicol?s Zeno[41].


Alonso Fern?ndez de Lugo reconquist? la Palma y Tenerife, por estar en "poder de canarios infieles", calificativo reservado a los musulmanes. Cantera de esclavos las islas, expedici?n de vascos y andaluces, que zarp? de Sevilla en 1393, bajo los auspicios de Enrique III, salt? en Lanzarote, capturando 160 negros, vecinos de un mismo pueblo, con rey y reina en cabeza. Cueros y cera, completaron el bot?n[42]. Los canarios practicaban el culto al sol, como los americanos. Pol?gamos y mon?gamos alternativamente, vest?an someros taparrabos, sin perjuicio de que las mujeres de Palma, se cubriesen el rostro. En la isla ten?an "casas de oraci?n", haci?ndose sospechosos de canibalismo y de practicar sacrificios humanos, quiz? por tener en su territorio, el "infierno" de Masaya, cr?ter bajo y circular, adecuado a la pr?ctica. Escarpadas las sierras de Tenerife, sus honderos hicieron padecer m?s de un rev?s a los castellanos, replica de los sufridos por los "conquistadores", en el Dari?n.

Informado por el propio Col?n, Bern?ldez no yerra, al decir que en el primer viaje, saliendo de Palos, las carabelas fueron directamente a Cabo Verde. Gomera y Hierro eran incluidas en este archipi?lago, confirm?ndolo el Tratado de Cintra, en 1509, pues quedaron en la conquista portuguesa. En 1600, reuniendo ambas coronas, Felipe III dio por supuesto que las salinas, frecuentadas por corsarios de toda Europa, estaban en las Canarias. Consultado el duque de Medina Sidonia, le desenga??. En el archipi?lago no hab?a sal ni salinas. Las mentadas estaban a seis jornadas de la Canaria m?s cercana, en la Isla de la Sal de Cabo Verde. Se llegaba pasando "entre Fuerteventura y la Verber?a, por el Mar Peque?o, que es por do suelen yr las flotas a las Indias, las m?s vezes"[43]. Enviados nav?os de armada, a expulsar a los intrusos, vinieron a parar en las Canarias. Preguntado el Guzm?n por segunda vez, comprendi? que en la corte olvidaron los viejos top?nimos. Moderniz?ndose, explic? que a la salina se entraba por la canal, entre Matalino y Santa Luc?a. Costeadas San Vicente y Granada "por la banda ueste", se tomaba "la buelta al sudsudueste", en busca de Tierra Firme, dejando "de barlovento" los Testigos, por ir al "resguardo". En paraje con 25 o 30 brazas de fondo, los barcos har?an noche sobre anclas, esperando al amanecer, para ir costeando, "hasta que halle la Margarita por la proa, questa un poco m?s adelante del Cabo de las Tres Puntas", de Tierra Firme. Emboscados en el puerto de Mapat?n o Juan Griego, a 12 horas de la Punta de Araya, aguardar?an a las urcas. Limpias las aguas, podr?an zarpar al anochecer, sorprendi?ndolas a la salida del sol[44].

Santa Luc?a, en la Berber?a o tierra de mahometanos, aparece como primera isla de Cabo Verde, por Barlovento. En cuanto a Matalino, que es Martinica, se incluye en Fuerteventura, que ser?a la primera tierra de Canarias. Sede del volc?n de Monta?a Pelada, de actividad moderada pero constante, bien pudo ser la Fogo portuguesa, mudada de jurisdicci?n por los Austria, al no tener oposici?n; el Carro de los Dioses de Hann?n y la Infierno de los expedicionarios de 1393, que debi? su nombre a "cavidad", de la que "sal?a fuego". Se identifica con Tenerife. Gobernada por dos reyes, a la muerte del uno, el otro era arrojado al cr?ter del Teide. Mientras fue Portugal independiente, Graciosa o Marigalante, era la primera Canaria, que formaban las islas de Sotavento. Mencionada en 1393[45], aparece en el Tratado de Alca?obas, siendo probable que el top?nimo, rebasase el islote. Olvidando lo firmado en 1479, Juan II de Portugal quiso hacer fortaleza, en 1488, "pollo r?o acima de Larache", sobre Arcilla. Con el material a pie de obra, hubo de renunciar, al amenazar el Xarife, con ruptura de tregua. Fern?ndez de Oviedo la sit?a, sin lugar a equ?vocos: de la Margarita, "tirando la v?a de Septentri?n, se hallar?n los Testigos e la Graciosa"[46]. Moderno en apariencia el top?nimo Araya, cabe que proceda del Islam. En 1480 un ?adi Mahomat Araya Aben Cerraje[47], musulm?n que ofreci? sus servicios a Fernando V, quiso ir a su casa en las "partes de allende", para recoger media docena de "criados e servidores suyos". Obtuvo licencia para navegar cuatro meses, llevando mercanc?as, cuyo "rescate" amortizase el flete, a m?s de escolta de soldados. Habr?an de impedir que confundiese el camino u olvidase el regreso[48].

Teniendo la conquista portuguesa a su cargo, el infante D. Enrique concedi? a la Orden de Cristo, en 1427, el se?or?o de la Deserta, con las aguas y tierras que hubiese, entre el r?o Canizo y la Punta Trist?o. Licencia adjunta para comercializar sal[49], indica que el lote comprend?a salinas. En 1436, G?mez Pireis rebas? el Cabo de Naam. Tras detenerse en R?o de Oro, para embarcar 79 piezas de negro, fue a la sal, acopi?ndola para conservar pieles de lobos marinos, que se propon?a cazar en Porto de Gal? o Punta de la Galera al nordeste de Trinidad[50]. Se dice que Dinis D?as fue el primer portugu?s, que avist? un gran cabo en el Pa?s de los Negros, al que llam? Verde. Por 1500, desviado de la ruta, al regreso de Puerto de Santa Mar?a, el vendedor de esclavos Juan de Varela, vino a dar en el Cabo. Navegando 100 leguas de a cuatro millas, en direcci?n poniente, ancor? en Santiago de Cabo Verde, donde ten?a su domicilio[51]. El descubrimiento de las islas, se atribuye a Cadamosto. Habiendo partido en 1456 de un Cabo Blanco, que pudo estar en el Amazonas o en Nicaragua, desembarc? en paisaje de lagunas de "blanqu?sima sal". Puso al sitio Boavista, top?nimo al que se superpusieron los de Mayo, Sal y Puerto de la Sal. En otra "isla", a la que puso Santiago, trep? a un cerro, avistando nueve porciones de tierra, de las que tom? posesi?n, para el rey de Portugal. En 1504, los oidores de la Audiencia de Sevilla, situaron el archipi?lago de Cabo Verde en "ultramar"[52].

En el texto de Alca?obas, las islas de Cabo Verde est?n "cabe" las islas de las Flores. Llamadas sucesivamente de Antonio y Bravas, su capital, fundada en 1470, se conoci? por Santiago, Brava, Rivera Grande, Santiago de la Rivera y Jaime[53]. En 1580 ten?a 450 casas, fuerte e iglesia. A la otra parte de la isla, sobre la playa de Santa Mar?a, creci? la aldea de Praia, habiendo desaparecido San Felipe, capital de Fogo, en 1500. Tuvo posadas, cuyos cuartos serv?an de tienda a los mercaderes, siendo el algod?n tan abundante, que las pacas reemplazaban al dinero[54]. Seg?n Pedro Gamboa de Sarmiento, las 60 leguas cuadradas, que ocupaba el archipi?lago, se repart?an en haciendas. Ricas en pastos, criaban ganado mayor y menor, entre plantaciones de ma?z y ca?a dulce, produciendo la aduana de Santiago 100.000 ducados al a?o, en derechos de esclavos, az?car, cueros y oro. Parco Bern?ldez, nos dice de Cabo Verde, que las matas de algod?n adquir?an proporciones de arbusto, abundando los papagayos y la manegueta picante.

Sarmiento abandon? Santiago el 19 de junio de 1580, navegando a pocas velas por la canal, hasta rebasar Fogo. El 23 despach? patache a Nombre de Dios, con informe de su paso por el Magallanes, dirigido al Virrey del Per?. Poniendo proa al noroeste, "porque as? se corre la isla de San Ant?n", sali? a mar abierto, mojando en Angla, puerto de la Tercera, el 18 de julio. En 1582 regres? a Cabo Verde, yendo a fundar dos poblaciones en el Magallanes. Habiendo zarpado de C?diz el 9 de diciembre, arrib? a Santiago el 9 de enero. En la isla coincidi? con el ingeniero Antonelli. Reconoc?a el Puerto de la Sal.

El mulato Juan de Varela, tratante en esclavos y capit?n de Alc?zares, por el rey de Portugal, fue a caballo y a pie enjuto, de la capital a su capitan?a[55], poniendo en entredicho la insularidad de Santiago. El valle de Alc?zares, rico en oro, esmeraldas y serpientes de cascabel[56], ten?a su entraba por "el pueblo, donde la sal se hace", disput?ndose el "descubrimiento" Vel?zares de Venezuela, Pizarros del Per? y Pedro de Lugo, gobernador en Santa Marta, que estaba a 180 leguas, de la "Punta de las Salinas"[57]. Era Felipe II rey de Portugal, cuando Juan Castellanos describi? las salinas de Tep?. En territorio de "seguidores de Mahoma", los castellanos deb?an armarse, para acercarse a las lagunas blancas. En el mes de abril acud?an los abor?genes. Se prove?an de sal y pescado, que atrapado en los lucios, se secaba naturalmente. Limpio, terminaban de secarlo al sol, para llevarlo al interior. Pescadores en bancos y r?os americanos, compradores de carne y cueros, holandeses, ingleses y franceses, fueron clientes de las salinas, mientras estuvieron bajo control de Portugal y el Xarife. Cambiados en corsarios bajo los Austria, estos mandaron armadillas, galeones y flotas a la sal, con el fin de expulsarlos. Al no conseguirlo, Felipe III mand? ingenieros, que cegasen los tomaderos, aplicando el principio de acabar con la rabia, matando al perro. Ser?a tan imposible, como vedar las pesquer?as a los de Holanda.

Las Islas de Cabo Verde, descritas por Fray Bartolom? de las Casas, con motivo del tercer viaje de Col?n, tienen escasa relaci?n, con las visitadas por Gamboa de Sarmiento. Al superar el archipi?lago en n?mero, a las adjudicadas al americano, el problema se solvent?, repartiendo los top?nimos, que designaban una misma isla. De la Sal, donde encontr? salitre en los acantilados, pero no salinas, Col?n pas? a la de Mayo, tan seca como la primera y de ah? a Boavista, "esteril?sima que ni aun agua tienen, si no es de unos pozos", salobres para mayor desgracia. Por la misma causa, naveg? entre Brava y Santiago[58]. En la capital, encontr? seis o siete casas de portugueses, no logrando comprar una vaca, por no haberla. Con cierta iron?a, el fraile hace exclamar al genov?s, que "nunca vido cosa alguna verde, si no todas secas y est?riles". Gu?a tur?stica de mediados del siglo XX, lo ratifica. Es verde el archipi?lago, porque "lluvias torrenciales cubren las rocas de un musgo color jade, que el sol y el viento del Sahara, no tardan en hacer amarillear. Con no poco trabajo, los vecinos logran en los valles, donde la erosi?n acumula la tierra, parcas cosechas de ma?z y ca?a dulce, criando algunas cabezas de ganado[59].

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[1] Actualmente: Madeira, Porto Santo, Deserta, Bugio, Chao, Baxio, Foro y Roca del Halc?n.

[2] En mapas del siglo XVI, encontramos un r?o y Cabo Deserto, en el Nuevo Reino o Colombia. Chaves registra un Cabo Deserto en la desembocadura del R?o Grande. El interior de la provincia del Mara??n se llamaba "Deserto", por serlo.

[3] Punta de Santa Mar?a, en la costa de Panam?, a 6 1/2?. A 5 leguas de la isla de Santa Mar?a.

[4] ?El Lancelot del Lago, que sirvi? al rey Arturo?

[5] Cr?nica de Guinea. G?mez Eanes de Zurara. El "sargazo" es hierba marina, que se encuentra a 28?, en el mar de su nombre, al nordeste de las Antillas (P.C. T. IV, p?g. 71 y 86).

[6] F.O. T. III.

[7] "Cr?nica de Guinea". Zubara. "Historia de las Am?ricas" T. I.

[8] SRGS. III.1480.302.

[9] Bern?ldez, cap. CXVIII. En la Cr?nica de Guinea, se menciona una isla de Aldegete, en las inmediaciones de la "isla de Naam". Los naturales iban vestidos. Oviedo se?ala que en Tascalteca, cerca de Veracruz, usaban albornoces, "aunque son diferenciados de los de Africa... pero en la hechura e rapacejos, son muy semejantes" (F.O. Libro XIV, cap. IV).

[10] Gran Canaria, La Palma, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura, Gomera, Hierro, Graciosa, Monta?a Clara, Alegranza y Los Lobos.

[11] Seg?n Fern?ndez de Oviedo, los cueros que exportaba Venezuela, proced?an de "vacas de aquellas que los espa?oles llaman dantas y no lo son" ( F.O. T. III, cap. IX, lib. 2?, 8? p., p?g. 164). Esquilmado el ganado en las Indias de Espa?a, en el siglo XVIII entraron por Bonanza cueros de Brasil, a trav?s de Portugal.

[12] Bern?ldez, cap. LXVI.

[13] En Santa Cruz y Santo Tomas, Antillas de Sotavento, no hab?a manantiales. Se recog?a la lluvia en aljibes. Estas islas no produc?an ?ndigo. (?Voyages en Guin?e el dans les ?les Cara?bes" Paul Erdman Isert. Ed. Khatala. Par?s).

[14] En las Canarias actuales no hay oro ni plata. Tampoco en las Antillas. La dobla de oro canaria, equival?a a 500 maraved?s castellanos (R.A. doc. XX). El tost?n de plata de Tenerife, a 126 maraved?s (R.A. doc. CXLII). En 1524 hab?a doblas de Tenerife (R.A. doc. CXXXIII). En 1549, los reales de plata viejos, val?an 41 maraved?s en moneda canaria. El cambio oficial fijaba el maraved? castellano, en 1,33 maraved?s canarios (SRGS. XI.1499.92).

[15] SRGS. XI.1499.92.

[16] "Informaci?n de Esteban P?rez Cabitos". Biblioteca de El Escorial. R.A. doc. IV.

[17] R.A. doc. XXVII.

[18] ADMS. 2404, 2406,2407.

[19] F.O. p?g. 210. Cap. XV. Lib. 18.

[20] ADMS. 2403,4278,4423. Actualmente, el Cabo de Boxador se ubica en la costa de Mauritania.

[21] SRGS. III.1490.116 Angra o Puerto Caballos estaba a 15?, al sur del Golfo de Honduras.

[22] SRGS. III.1490.116.

[23] ADMS. 2412. A?o 1625.

[24] ADMS. 2397.

[25] ADMS. 2399.

[26] Ib?dem.

[27] ADMS. 2409.

[28] Ib?dem

[29] En La Laguna actual, capital de Tenerife, no hay huella de lago. Al oeste del Maracaibo hab?a una Laguna, m?s tarde Lagunilla.

[30] ADMS. 2407. A?o 1614.

[31] Alonso de Lugo ten?a en Gran Canaria,ca?averales, ingenio y molino de az?car. SRGS IX.1489.332.

[32] SRGS. II.1497.208.

[33] ADMS. 4033.

[34] En 1601 se compraron, en La Habana, 60 ejes para carretas, de madera de Canarias. Los carg? la almiranta de Nueva Espa?a, descargando en Bonanza (ADMS. 2784).

[35] ADMS. 2412. A?o 1625.

[36] ADMS. 2421.

[37] ADMS. 2399.

[38] Bern?ldez LXIV, p?g. 612

[39] R.A. doc. LXXIV.

[40] SRGS. XII.1490.20.

[41] "Historia General de las Misiones", Bar?n de Henri?n. Barcelona 1863.

[42] "Cr?nica de Enrique III". Dice la tradici?n que el mismo a?o se fund? la Hermandad de los Negritos, decana de la Semana Santa sevillana. No recibi? blancos hasta el siglo XIX.

[43] ADMS. 2423. A?o 1626.

[44] ADMS. 2404.2407. Fecha 11.1.1607.

[45] "Cr?nica de Enrique III".

[46] F.O. p?g 210. Cap. XV. Lib. 18.

[47] SRGS. IV.1480.182. Seg?n la leyenda, los Abencerrajes fueron exterminados por el rey de Granada, en el curso de banquete, celebrado en la Alhambra. La costumbre de tomar nombres documentados, como pivote de historias imaginarias, fue introducida por los autores de los falsos cronicones, en tiempo de Felipe II. El apellido Araya aparece documentado en 1477, siendo portador mercader de Ondarroa (SRGS. X.1483.107).

[48] SRGS. IV.1480.182.

[49] La presencia de salinas, permite identificarla con la punta de Araya.

[50] El top?nimo Punta de Gal? o Galera, se conserva al nordeste de Trini?dad.

[51] ADMS. 924.

[52] ADMS. 925.

[53] Pudo ser Santiago del Arroyo o el S. Yago, que en ciertos mapas del siglo XVI, aparece en la Pen?nsula de Paria, pero tambi?n Santiago de La?n, hoy Caracas. Charles de Valera, isabelino en la guerra contra Juana, saque? la isla de Antonio Noli, acci?n que se sit?a en Porto Santo y Cabo Verde. Sigui? al Cabo de Leona, en la costa de Africa. Habiendo recuperado el bot?n el duque de Medina Sidonia, el rey le orden? liberar a Noli, que acus? del saco a la armada formada en 1476, para ir a Guinea. La inclusi?n de Porto Santo en la Madeira, no estorba que perteneciese a Cabo Verde. Se describe como "isla", separada de los primeros promontorios de Guinea, "por un peque?o brazo del Oc?ano Occidental". No siendo los rayos del sol "tan ardientes" como en lugares "comarcanos", los naturales no ten?an la piel negra. Se opina que pudo ser Mera o Autolola. Antonio Noli estuvo en Sevilla, con otros genoveses. Reinando Alfonso V pas? a Lisboa. Concert?ndose con el Infante D. Enrique, particip? en las expediciones a Guinea. En uno de los viajes, encontr? isla feraz, con agua y despoblada. Se hizo "buena casa", prosperando poblaci?n alrededor, gracias a una agricultura floreciente y a los navegantes que hac?an aguaje, camino de Guinea. (Alonso de Palencia. Cr?nica de Enrique IV. Lib. VI. Cap. VI).

[54] ADMS. 924.

[55] Ib?dem.

[56] En el Cap. XIII del Libro XXVIII de la Historia General y Natural de las Indias, Fern?ndez de Oviedo menciona las "esmeraldas de los Alc?zares". Ubica el valle en Tierra Firme (Cap. XXIII del Lib. 6?. T I, II, III y V).

[57] Algo m?s de 10?.

[58] Encontramos las siguientes islas: San Antao, S. Vicente, Santa Luc?a, Branco, S. Nicolao, Fogo, Sal, Boavista, Maio, Santiago y Brava. Los top?nimos Boavista, Mayo y la Sal, se superpusieron en la misma "isla", que fue la Pen?nsula de Araya. Los de Rivera Brava, Rivera Grande y Jaime en Santiago. S. Antonii o San Ant?n y S. Nicol?s, ya aparecen en la cartograf?a del siglo XVI.

[59] "Le Portugal". Suzanne Chantal y Jos? Dos Santos Ed. Od? Par?s 1950.
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